
El silencio del adiós,
se clava en mi alma desconsolada
mi corazón ,se desoja con cada lagrima
y la esperanza, se pierde en el adios
de los sueños perdidos.
Desterrada del paraíso,
me pierdo en el recuerdo
tus labios, tus manos, tu aliento
la locura de mi deseo,
Si mi castigo es no verte,
no oirte, no sentirte , le pido a dios
que sea compasivo,
que arranque mi sufrimiento,
que se lleve mis sentidos,
que despoje mi alma errante y desdichada
y me convenza que no te amo.
Que no te ame,,,
La madrugada es eterna
y el dolor mas fuerte,
cada deseo de verte se convierte
en una lagrima que cae
al vacío de de la esperanza.
Me duele perderte ,
pero mas me duele recordarte
porque es tan corto el amor, y tan largo el olvido?
Sara Estevez