
Las Palmas de G.C. a 27 de Septiembre 2011
-¡!Nos vamos al campo!!, mi corazón se paro por un momento, al reconocer ese sentimiento en palabras de otros.
Un sentimiento que aflora a cada momento en el corazón de jóvenes preparados, que ven su futuro frustrado, por una crisis económica .
El destino ,caprichoso , con ayuda del ciclo de la vida , se encargan de volvernos a nuestros orígenes , y si hace 70 años los jóvenes se trasladaban a las grandes ciudades, como Madrid , Barcelona o a la capital de la comunidad, es hoy ,cuando los jóvenes hacemos lo contrario y soñamos con una vida tranquila en la que no nos importa el trabajo pero si, el tener algo que comer y tener de que vivir.
Los campos se vuelven a ocupar, las viejas casonas de pueblos poco habitados, herencia de nietos y biznietos, vuelven a tener las ventanas abiertas y los campos vuelven a ser verdes y desprender ese olor a hierba.
En las conversaciones entre mis amigos, ya no es la política el principal tema, aunque parezca irónico hablamos de como hacer la matanza , como preparar chorizos y quien ha plantado que? Y los frutos que les hadado.
Quizás allí en Fuerteventura, no se haya planteado esa alternativa de manera masiva pero desde aquí desde Las Palmas de Gran Canaria , así como en Madrid, Extremadura, Barcelona ,somos mas los que vemos un futuro ecológico en el campo.
Donde no importa la crisis económica, si no la crisis del temporal y donde creemos en el autoconsumo y la autogestión.
Quien sabe, quizás sea verdad y la revolución social nos ha invadido y cuando creíamos que éramos locos con sueños extraños, al unirnos en revoluciones sociales y políticas, ( 15M) nos damos cuenta que los locos son otros que no aceptan que la burbuja se ha roto y que el rebaño ha despertado. Que no somos unos jóvenes NI-NIS, que estudiamos para trabajar detrás de una mesa con aire acondicionado. Somos jóvenes preparados y fuertes, sin miedo a nada y con el pecho ancho nos enfrentamos a lo que venga llenos de ilusiones y esperanzas, alimentados por historias y vivencias del pasado, un pasado duro, pero en el que nunca falto un techo donde cobijarte en invierno. Pero hoy por hoy, hay demasiados techos pero no hay dinero para pagarlos…. Por eso ME VOY AL CAMPO!!!
Att. Sara estevez ortiz
revista vecinos articulo octubre 2011